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Doctrina Cooperativa La Alianza Cooperativa Internacional

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Declaración de principios correspondiente al congreso del Centenario de la A.C.I. celebrado en 1995 en Manchester. Inglaterra.

Desarrollo de principios. Introducción
Desarrollo de la doctrina cooperativa a partir de sus precursores.
Ver historia del movimiento cooperativo.
Deberes y derechos de los asociados
Cuadro comparativo entre una entidad cooperativa y una empresa

Los principios Cooperativos.  Introducción

El presente análisis de principios es una elaboración que toma como base los manifestados por los veintiocho pioneros de Rochdale.  Ha sido diseñado por dos estudiantes de cooperativismo ingleses, T.W Mercer y J.J. Worley.

La idea central que inspira los principios cooperativos consiste en el trabajo en unión de personas, en términos de libertad hacia una forma de vida pacífica para el mundo entero.

Estos principios son:

  • democracia
  • voluntariedad
  • autonomía
  • equidad
  • mutualidad
  • universalidad
  • evolución

El principio de Democracia

Las entidades u organizaciones cooperativas son un espacio de participación y democracia por excelencia.
En ellas se privilegia a la "persona" como unidad de acción y decisión.
Por este motivo este principio se expresa como: " una persona, un voto y nada mas que uno".
Se quiere significar con ello que a la hora de tomar decisiones y llevarlas adelante, independientemente de los aportes económicos o en especie que se realicen, cada persona es igual a todas.
La democracia cooperativa significa que la fiscalización, control o vigilancia de la entidad, reposa en forma "descentralizada" en cada uno de sus miembros.
Mas esta descentralización del poder obliga a sus partes, cada uno en su integridad personal a obrar en forma mancomunada, colectiva, para lo cual la democracia va unida a formas de participación que permitan expresar a todos, pero también a mecanismos y formas de tomar decisiones que respeten la voluntad mayoritaria del conjunto y el respeto por las minorías.
Para la toma de decisiones sobre la base del respeto por el pluralismo, las diferencias en el pensamiento y acción entre los hombres, han de crearse procedimientos aceptados por todos, a los fines de dar unidad de acción a la entidad.

Tomar una decisión sobre la base de propuestas divergentes, implicará entonces que estas sean expuestas y argumentadas, desmenuzadas, contrapuestas entre sí, sometidas a un análisis de ventajas y desventajas que acarrean cada una.   Si al proceder de esta manera, aún no surgiera una síntesis que las supere e incluya a las propuestas, entonces como última medida se somete la propuesta o idea a votación de sus miembros, siendo este el último recurso, en el cual la expresión de la mayoría queda cuantificada en el resultado de la misma.

El "hecho democrático" supera toda formalidad, y normativa, la democracia hace a la esencia del verdadero quehacer cooperativo.

El espíritu de este principio cooperativo puede ser traicionado muy a pesar de cumplirse con los marcos regulatorios de la ley y quedar reducida a una mera formalidad burocrática.

Para dar cumplimiento con este principio ha de tomarse como preocupación constante por parte de los dirigentes cooperativistas.  Los dirigentes tendrán que pensar y recrear los mecanismos de expresión, participación, y toma de decisiones al interior de su entidad, en especial cuando las mismas superan en número las posibilidades de accionar como un grupo humano determinado, dado que hoy el movimiento cooperativo es una expresión de masas...

La democracia en una cooperativa integrada por siete, diez o inclusive 50 miembros, tiene una forma de ejercicio de la democracia más directo y llano, sus miembros se conocen entre sí, tienen un trato personal.

El ejercicio de la democracia en este tipo de entidades reportará un crecimiento personal importante, pero el reducido número de integrantes no es garantía de una verdadera democracia.  Pautas culturales, formas de ejercicio del poder, coerciones, centralización de la información, entre otras formas y estrategias de conservación del poder en pocas manos, pueden destruir la posibilidad de una democracia interna real, efectiva y participativa.

El grupo humano reducido ofrece muchas perspectivas para incrementar la participación.  Después de la persona, el pequeño grupo es el medio inmediato mas vital de ejercicio democrático.  De hecho que es recomendada para entidades cuyo número es masivo, puesto que se sugiere la organización de los asociados por "proximidad" física (territorial) o de interés (temática, servicio, etc.).   La despersonalización en las relaciones opaca la participación.

Las entidades de importante número de asociados, han de incorporar para revertir las dificultades que acarrea el ser una organización de masas, las nuevas tecnologías en informática, comunicación y participación social.

Pueden disponer de profesionales y equipos transdisciplinarios que aborden la cuestión de la participación y apropiación de la entidad como un problema a resolver, y crear formas nuevas de canalizar esta necesidad tanto de las personas y asociados, como de las entidades mismas.{mospagebreak}

Podríamos vanagloriarnos de que millones de argentinos han tomado crédito en la banca cooperativa, interrogarnos acerca de cuanta democracia hay al interior de nuestras entidades, sería preguntarnos... ¿ cuantos de estos asociados estarían dispuestos a defender la banca cooperativa de otras entidades financieras, de medidas legales, que perjudican al movimiento cooperativo?   Tal vez podríamos estar orgullosos de la correcta administración de los fondos, de la utilidad del destino de los recursos, del aporte indiscutible a la economía social del país, pero si cada uno de los asociados poco entiende de las diferencias del sistema cooperativo, con el resto de propuestas que una sociedad posee, hasta que punto hemos desarrollado la democracia al interior de nuestras entidades.  Democracia va unida a participación, a apropiación colectiva, a pluralismo, a unidad de acción, a solidaridad, a cuerpo orgánico, a socialización de la información y del saber, a distribución del poder.


Principio de Voluntariedad

El principio de democracia implica necesariamente el de voluntariedad.   La cooperación adaptada a las asociaciones de personas significa que los individuos están en libertad de asociarse o no, pueden retirarse en el momento que deseen.

El cooperativismo se distingue por este principio de las "prácticas coactivas" de todo tipo de naturaleza.  Sean coerciones directas o indirectas, sugeridas...   La práctica cooperativa es una práctica "consciente" por excelencia, y por ende libre,  para que pueda ser ejercido por cada miembro el principio de voluntariedad, cada asociado ha de tener en claro porque, como y para qué está en su entidad.

Dado que el principio de voluntariedad significa que a los socios no se les fuerza a comprar los bienes y servicios de sus entidades, ello obliga a mantener su eficiencia, a brindar un servicio satisfactorio, y a ofrecer bienes y servicios tan económicos como sea posible.   De la concienciación de los asociados en el proyecto cooperativo recaerá la prosperidad en muchos casos de los mismos.

Voluntariedad por lo tanto es posible en una entidad democrática.

Principio de Autonomía

El principio de autonomía quiere significar que las decisiones y determinaciones de una entidad son inherentes, exclusivas, al conjunto de sus asociados, sin que se permitan coerciones del medio exterior de ninguna índole, ya sean de la órbita política, empresarial, o de cualquier otra organización o expresión de poder de la sociedad.

Ello no impide que por voluntad propia de los asociados se vaya en consonancia con los proyectos de la comunidad local, nacional o internacional, o por el contrario se discrepe y por ello como entidades se pronuncien en torno a su visión del mundo y de las cosas.

Las entidades pueden accionar en todos los órdenes de la vida, en defensa de sus principios, en defensa de los intereses sociales, culturales, económicos, que representan y hacer sus expresiones públicas, acordar con otras entidades postulados, programas de acción, proposiciones, solo que tendrán que surgir siempre del debate y la opinión de sus miembros.

Por tal motivo no aceptará el movimiento cooperativo ninguna prerrogativa foránea a sus intereses.   La legislación argentina promovió durante la última dictadura militar, la no-intromisión del movimiento cooperativo en la política ni en la religión.   Esto debe tomarse como una interpretación intencionalmente destinada a neutralizar las potencialidades del movimiento cooperativo.

El movimiento cooperativo es pluralista por ser democrático, es decir que alberga en su seno a sus miembros en condición de asociados sin poder ni querer realizar ningún tipo de discriminación política o religiosa.  Este pluralismo ideológico, político y religioso, no le impide que pueda expresarse por voluntad de la mayoría de sus miembros en cualquier terreno de la vida de una comunidad nacional o del mundo.

La autonomía es un rasgo de la democracia directa y participativa, en el seno de una sociedad más amplia.  Por lo tanto ninguna disposición del poder político puede sobrepasar las fronteras de su dominio.   Desde el seno del movimiento cooperativo, es dable y positivo proponer a la sociedad, al país,  al mundo, todo aquello que sea un beneficio para la formación y satisfacción de necesidades humanas, como así también ver la forma de institucionalizar estos cambios.

La autonomía sin embargo no es aislarse, negar el contexto es tan negativo como permitir que desde fuera se determinen los destinos de una cooperativa.   Negar las experiencias del pasado como de otras entidades afines, hermanas o de otros sectores sociales, es negarse al camino del crecimiento.

La autonomía es también una construcción, si la vemos en el plano del pensamiento, la autonomía en la acción, en la proposición, en el desarrollo económico, en la creación de circuitos económicos alternativos cooperativos, en el intercooperativismo...

Principio de Equidad

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Principio de Equidad
Distinguimos equidad de igualdad, porque la igualdad trata a todas las personas como iguales, la equidad, sin embargo trata a las personas considerando sus diferencias...

El principio de equidad se halla en el sistema de reembolso cooperativo.  Responde al principio de dar a cada cual según haya sido su aporte, su esfuerzo, su contribución...   Por ello en las cooperativas de consumo se toma como indicador el nivel de consumo.   En las cooperativas de trabajo el indicador puede ser lo producido.

Por lo tanto el trato equitativo significa igual trato según el grado de participación y colaboración en las relaciones humanas.   Las cooperativas ponen en práctica "el derecho igual de sus asociados a participar en el organismo y la repartición equitativa en la acumulación de utilidades".

Es importante para cumplir con este principio que las "reglas de juego" sean claras desde el inicio para todos los asociados, los parámetros de evaluación, ya sea que se considere lo producido, lo consumido, la participación en reuniones, asambleas, todo aquello que se considere "indicador de cumplimiento" en consonancia con una retribución de la entidad, a fin de que todos tengan la misma oportunidad de ser recompensados.   Solo así la equidad se acerca al principio de justicia por el cual cada cual recibe conforme lo que merece.

El principio de equidad exige la negación de todo privilegio especial, ataca a la intolerancia, la mojigatería, el prejuicio, el servilismo, el clientelismo.

La equidad es el criterio "distributivo" en una entidad cooperativa.

Principio de Mutualidad

Por mutualidad se entiende el trabajo en unión de personas dignas en beneficio de todas las demás personas.

Al cooperar en beneficio de todos, la gente enriquece indirectamente su propia vida.

La finalidad de la mutualidad es la hermandad espiritual de los seres humanos, implica "reciprocidad en las relaciones".

Esta mutualidad se da con mayor naturalidad en las entidades surgidas en comunidades de escasos recursos, allí donde no media el capital, el ahorro, ni los recursos materiales, queda al desnudo lo único que es dable e intercambiable: la solidaridad entre unos y otros.

Esta mutualidad como principio es importante retomar, rescatar e incentivar en las entidades de mayores recursos, de masiva composición social.   Allí donde las necesidades más elementales ya han sido satisfechas, puede ser muy fructífero incentivar la solidaridad hacia afuera...

La mutualidad requiere un trato cara a cara, personal, entre quién da y quién recibe y en reciprocidad, quién recibe también algo da, y quién da también recibe.   Promover esta relación entre los asociados es la forma de hacer cumplir este principio.

Pero también hay formas que hoy toman boga, las solidaridades que se realizan voluntariamente descontando cuotas en las tarjetas de crédito, o sueldos en el marco de campañas de solidaridad.   Es lo que hoy se denomina el "marketing del tercer sector".   Esto puede ser importante para un determinado sector social, y útil su contribución, pero dista bastante del principio de mutualidad que los asociados tienen que incorporar como principio, como conducta, con el próximo-prójimo.

El principio de mutualidad repudia él "sálvese quién pueda", práctica que cunde en nuestra actual coyuntura.  Tampoco acepta lo que se conoce como una manera de pensar bastante generalizada de "vivir y dejar vivir".  La mutualidad da un paso mas allá y practica la regla de "vivir y ayudar a vivir".

El espíritu de mutualidad subordina la filosofía del recibir a la filosofía del dar.

Coloca los valores humanos por encima de los monetarios y la cooperación por encima de la competencia, incrementando de esta manera la fe en la naturaleza humana.

Principio de Universalidad

El principio de universalidad radica en que la practica cooperativa halla su mayor enriquecimiento no en una ambición centrada en sí misma, sino en pos de metas de importancia universal, para toda la humanidad.

La práctica cooperativa es una experiencia replicable en todo el planeta, en pequeña o gran escala, allí radica su mayor mérito.Es decir puede ser tomada, asimilada, transformada, adaptada a cualquier realidad humana.

La universalidad encierra otra aspiración del movimiento cooperativo: su interacción, el intercooperativismo.

Las cooperativas de consumidores ofrecen a las de productores un mercado fijo, y las cooperativas de productores facilitan a las de consumidores el abastecimiento necesario de productos.  Además, cuando los asociados de ambos tipos de cooperativas reconocen que todos son miembros del mismo movimiento, se hallan fácilmente las bases comunes para trabajar en unión.  No otra cosa es el intercooperativismo, accionar en forma mancomunada entre distintas cooperativas.

El intercooperativismo puede extenderse también a la interacción con otros movimientos del sector de la economía solidaria como el movimiento mutualista, el movimiento de trabajadores, los nuevos movimientos sociales, ecologistas, etc.

El principio de universalidad puede decirse que hoy se da debido a la significativa expansión del movimiento cooperativo en todo el mundo, en términos cuantitativos.   Pero aún resta mucho por hacerse, y aquí aparece otro rasgo de la construcción de universalidad: la gradualidad.   El movimiento cooperativo crece gracias a la formación de las personas, a la integración de las cooperativas, a la creación del espíritu cooperativo, por el mundo entero.


Principio de Evolución

La evolución es un proceso de crecimiento y expansión, la gradualidad en dicho proceso de crecimiento, suele darse en este sentido

1) La satisfacción de las necesidades humanas mediante la distribución inmediata de los géneros necesarios, manejando almacenes, estaciones y medios de transporte

2) El establecimiento de agencias de ventas al por mayor, en lugares donde los géneros requeridos se puedan guardar disponibles para su entrega a las sociedades locales.

3) La producción y elaboración de bienes para la distribución, por medio de la administración de fábricas, refinerías y demás instalaciones manufactureras y de elaboración.

4) La propiedad y administración de los recursos básicos requeridos por las instalaciones productoras y de elaboración, así como los medios de transporte para llevar las materias primas a dichas factorías.

El crecimiento evolutivo, no solo en tamaño, sino en la variedad de los servicios prestados a los asociados, es una de las características de las cooperativas vigorosas.

Cuando una cooperativa deja de crecer, podría decirse que comienza a morir...

Para que la evolución del cooperativismo sea posible es necesario implementar estrategias de difusión, formación, educación y capacitación, acciones que también pueden ser consideradas como principios del quehacer cooperativo.

Fuentes Consultadas: Principios y problemas del cooperativismo. Autor: Emory S. Bogardus. Editorial Libreros Mexicanos Unidos. México. 1965

Modificado por última vez enLunes, 04 Julio 2005 11:31

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