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Las ONG, el otro gobierno, 40 maños después

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“Si hay escuelas, las hacemos nosotros, emborrachando a nuestros propios compañeros en bailes para reunir fondos”. Estas palabras fueron pronunciadas el 14 de abril de 1972, en Presidencia Roque Sáenz Peña, en el Cabildo Abierto que realizaron las Ligas Agrarias del Chaco, por su joven secretario general, de veinte años, Osvaldo Lovey, ante el entonces jefe del Ejército y presidente de facto general Alejandro Agustín Lanusse. Los pequeños productores habían desafiado al militar a participar de la reunión para escuchar sus reclamos y allí estuvo acompañado de su gabinete para prestar oídos a los dirigentes del campo.

La frase del principio fue uno de los muchos reclamos, en medio de un clima tenso, pero de respeto en la disidencia. Al incipiente periodista, presente en el acto, no le alcanzaban los ojos para mirar todo lo que allí pasaba y que iría entendiendo mejor con el paso de los años. Pero comprendió una cosa. Le había quedado claro cuál era el papel de las famosas cooperadoras escolares de esos tiempos: hacer lo que los gobiernos no hacían, sobre todo en relación con los más pobres y para terminar con las lacras sociales.

En esos tiempos las escuelas, los destacamentos policiales y los puestos de salud se construían con la plata que juntaba la gente del lugar haciendo fiestas, vendiendo comidas y bebidas, en reuniones que muchas veces terminaban en borracheras. La historia de los pueblos y parajes puede contar cuántos de esos establecimientos cobraron vida y sirvieron a las comunidades gracias a esas instituciones, verdaderas Organizaciones No Gubernamentales que, apoyadas en la solidaridad, cubrían lo que el Estado no podía o no quería hacer.

Cuarenta años después

Casi cuarenta años después la preocupación y el respeto por los derechos a la educación, a la salud, a la seguridad, al esparcimiento, a la cultura, a la vivienda han cambiado el panorama de entonces, aunque sigue habiendo índices preocupantes de desigualdad en la cobertura de esas necesidades de los seres humanos.

Siguen existiendo las cooperadoras escolares, a las que se han sumado organizaciones de todo tipo, las conocidas como ONG, que sobre la base de la solidaridad buscan cubrir aspectos descuidados, pero que son fundamentales en el desarrollo de la vida humana, sobre todo en los sectores más vulnerables, como lo son los niños y los habitantes de la tercera edad, y que se ocupan de cubrir vacíos que, de otra manera, sería imposible de hacerlo, apelando al trabajo solidario, a la entrega de tiempo, de recursos, de iniciativas y de un amor a toda prueba en beneficio de sus semejantes.

Estas entidades —las ONG— cubren un incalculable número de necesidades de las que muchos no se ocupan, utilizando fondos del Estado que de otra manera se perderían en los vericuetos de la burocracia o de la corrupción, direccionándolos al lugar exacto y haciéndolos rendir por el doble y el triple, tal cual como se hace con los recursos de la propia familia. Alguna vez se estimó que todo el trabajo que hacen estas entidades, las obras que desarrollan apelando a iniciativas de todo tipo pare reunir fondos, resulta otro presupuesto que se suma al que dispone el gobierno, que se administra con mucho más cuidado, porque nace del pequeño esfuerzo y porque se emplea con otra filosofía.

Son muchas las iniciativas a las que se apela para cubrir necesidades de las que nadie se ocupa y que no se llevarían a cabo de no ser por intermedio de estas tareas solidarias que se realizan a todo nivel y con una variedad que asombra.

Las ONG en el Chaco

Aunque suene un tanto extraño, existe en el Ministerio de Desarrollo Social y Derechos Humano un registro gubernamental de Organizaciones No Gubernamentales. Y está bien que así sea para crear un marco de desplazamiento, ayudar en las acciones y prevenir desvíos, como existen en todas las actividades humanas. Según esos registros existen a la fecha unas 2.000 ONG en el Chaco, aunque no todas se encuentren activas en estos momentos. Ello implica a un promedio de 20 a 30 personas por entidad, de 40 a 60 mil hombres y mujeres dedicados al trabajo solidario con el único objetivo de beneficiar al prójimo.

Pasado mañana, 31 de agosto, es el Día Internacional de la Solidaridad, proclamado por la Organización de las Naciones Unidas para reconocerla como valor fundamental en las relaciones internacionales y como base del trabajo de las ONG. Por ello, la Legislatura del Chaco sancionó hace ya ocho años la Ley 5.208 en la que estableció esa fecha como el Día Provincial de las ONG. Ese día, desde hace algunos años, se consagra a la ONG del año y se eligen otras nueve destacadas por su accionar como una forma de alentar a quienes cumplen en silencio tarea tan encomiable.

Este año se presentaron a consideración de un jurado 43 instituciones, incluidas algunas cooperativas, fundaciones y otras asimilables a las ONG. La variedad de tareas que cada una se impone es tal que llama a la admiración, así como la descripción y la forma de llevar adelante sus tareas con una dedicación de esfuerzo y tiempo que son dignos de imitación y que no siempre se tienen en cuenta en los ámbitos oficiales.

Múltiples actividades

Una rápida revista encuentra, por ejemplo, orientaciones y apoyos para la realización de huertas familiares o comunitarias, la forma de cultivo y su comercialización; el desarrollo de actividades culinarias y de repostería; talleres de corte y confección para todo tipo de vestidos y para ropa de bebés. Se encuentran también tareas de apoyo a obras barriales que mejoran la calidad de vida, desde apertura de calles, instalación de cloacas, iluminación, agua potable, espacios verdes, juegos infantiles. Surgen actividades recreativas específicamente dedicadas a celebraciones populares como los días del padre, de la madre, del niño, de reyes, de los jóvenes. Apoyos escolares, refuerzo de alimentación, merenderos o comedores, atención de la salud, educación para los pacientes.

Existen las que promueven la lucha contra las adiciones o en beneficio de los niños y jóvenes en situación de calle, tareas en las que se han llegado a organizar verdaderos centros de recuperación. Hay también grupos de apoyo para personas de la tercera edad y vecinos que necesitan hacer todo tipo de trámites en organismos oficiales, en bancos y entidades o aquellas otras que buscan la reinserción en la sociedad de quienes han delinquido y han cumplido alguna pena.

Algunas extienden sus actividades hasta zonas alejadas de los centros urbanos, como las que se llegan hasta El Impenetrable para asistir a los hermanos aborígenes y cumplir múltiples tareas, desde la elemental ayuda económica hasta la cobertura de las múltiples carencias.

Un renglón destacado ofrecen las ONG que se dedican a problemas de discapacidad, especiales de salud como los celíacos, lupus, diabetes, cáncer, donantes de sangre, trasplantes de órganos que se extienden al enfermo y al grupo familiar y a la capacitación de la atención.

La gama es casi infinita e incluye tareas tan dispares como la defensa del consumidor, un Banco Popular de la Buena Fe para pequeños empréstitos, el cuidado protección de los animales, la enseñanza de danzas del litoral, la promoción y realización de artesanías. Es como decir que las necesidades y las iniciativas no tienen límite y que es bueno que se dedique un día al año para ponerlas a consideración de todos, pero sobre todo para tomar conciencia que en una sociedad como la nuestra todos necesitamos de todos y que mucho depende de cada uno, sin esperar todo de los gobiernos, aunque estos deben tener claro que, gracias a las ONG, se concretan muchas tareas que de otro modo nadie haría. Y esta es una manera de ejercer la soberanía del pueblo, esa que tanto se predica, sobre todo a la hora de las elecciones, pero que en el momento concreto de las acciones, muchas veces hace mirar para otro lado.

Las ONG son de todos y para todos. Para ellas no hay “gestión” que valga, ni colores partidarios. Usarlas así sería una canallada, porque ellas son la clara manifestación de la más pura solidaridad, esa que realiza la tarea que otros no hacen.

Buenas noticias

Llama la atención cómo en los días de corren, lejos de ser una provincia olvidada y perdida, el Chaco está en la consideración del país y del mundo por los acontecimientos que en ella se suceden. Sin ir más lejos, en estos días Resistencia ha sido la sede del Primer Congreso Internacional sobre Discapacidad con la participación de expertos y especialistas del mundo y una concurrencia récord. Al mismo tiempo se llevó a cabo el Cuarto Festival de Cine de los Pueblos Indígenas también con el concurso de realizadores de todo el país.

Simultáneamente Villa Ángela fue la sede de una megamuestra de producciones alternativas -la tercera edición- con la participación del presidente de Uruguay, José Mujica, y en Avia Terai se llevó a cabo el Primer Encuentro de Esculturas en Madera, Mármol y Metal con artistas argentinos y extranjeros. Apenas cuatro muestras de múltiples actividades de todo tipo como una muestra de libros de Derecho y las recientes realizaciones de la Feria del Libro en General San Martín y el Foro por el Libro y la Lectura de la Fundación Mempo Giardinelli.

Todas muy buenas noticias que de alguna manera revierten aquel Chaco conocido solo por las inundaciones, las sequías, la pobreza y el éxodo de sus pobladores.
Diario El Norte : www.diarionorte.com