Santiago del Estero

- Carta a lectores 07/2003

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Cooperadoras escolares
 
Sr. Director:. Las cooperadoras escolares están atravesando momentos difíciles, agravados por sectores que intentan desconocer o deformar una realidad que se hace cada vez más eivdente: sin ellas, las escuelas no podrían brindar un servicio educativo de mínima calidad, ya que carecerían de los insumos elementales como ser lavandina, creolina, gas oil, escobas, brujas, lámparas, trapos de piso, bolsas para residuos, focos, tubos fluorescentes, vidrios y las constantes refacciones de ventiladores de techo, sanitarios, sillas, pupitres, cerraduras, etc., que sufren las consecuencias de la violencia juvenil imperante en las escuelas.
En el Nivel Medio, además de lo señalado, hay que adquirir y mantener computadoras, equipos acondicionadores de aire de los gabinetes, insumos informáticos y papelería de oficina, libros matrices, de calificaciones, de actas de exámenes, de aula, registros de asistencia de alumnos y profesores, planillas de evaluación, elementos para educación física y otros rubros que sería largo de enumerar.
Recientemente salió publicado en los medios de prensa el proyecto de una diputada provincial que solicita que por ley se prohíba requerir colaboración monetaria a los alumnos en carácter de matrícula, con sanciones a los directivos que avalen tales requerimientos. Lamentablemente, esta medida ya fue adoptada por el Consejo General de Educación y recientemente, comunicada por los medios.
Ante esta situación, me pregunto: ¿de dónde sacar los fondos para mantener los locales escolares, si no se asigna un presupuesto aunque sea mínimo para atender las necesidades señaladas? Los festivales y las rifas que se organizan para obtener fondos no alcanzan ni medianamente para cubrir tantas limitaciones.
Lo que creo que se debería hacer es gestionar que se otorguen los fondos para cubrir las necesidades apuntadas y no hacer proyectos demagógicos, ajenos a la dura realidad en que se debate la escuela pública, que subsiste gracias a la colaboración de algunos padres que comprenden que sus hijso deben formarse en una escuela actualizada y con un mínimo de confort y limpieza.
Lucila Juárez de Véliz
Presidenta de la Sociedad Cooperadora
de la Escuela Técnica N° 6, La Banda

Fuente: El Liberal on line