Entre Ríos

- La sobrepoblación le genera conflictos a la Escuela Normal 05/04

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La sobrepoblación le genera conflictos a la Escuela Normal

 

SENTADA. Luego de izar la bandera, los alumnos reclamaron en el patio de la escuela por el desalojo de sus aulas. SERGIO RUIZ
 
 
Hay sólo cuatro sanitarios que son utilizados por los 1.600 estudiantes de la escuela y los 2.400 universitarios. Allí se dicta una carrera que está en boga, Psicología, que tiene una matrícula de 1.600 personas.

Ayer, dos divisiones de estudiantes de quinto año, que fueron desalojados de sus aulas y reubicados en el subsuelo del edificio, resolvieron protestar haciendo una sentada en el patio a primera hora de la mañana.
Dos divisiones de 5º año de la Escuela Normal José María Torres iniciaron la actividad de ayer, a primera hora de la mañana, con una protesta: se sentaron en medio del amplísimo patio central para reclamar por la decisión de las autoridades de reubicarlos en el subsuelo, en aulas que no están en condiciones y que habían estado desocupadas en los últimos años. La mudanza se debió en realidad a la llegada de nuevos ocupantes al tradicional edificio de Urquiza y Corrientes, ya que allí se alojó ahora un sector de la Facultad de Ciencia y Tecnología de la Universidad Autónoma de Entre Ríos (Uader).
La reacción de los alumnos es de todos modos apenas la punta del iceberg de un problema de fondo que soporta la Escuela Normal, un edificio cuya construcción se concretó entre 1927 y 1932 y que en sus inicios albergó una matrícula de nada más que 400 estudiantes. Con el tiempo, fue anexando servicios y divisiones; la más reciente, en 2000, fue la incorporación de la Facultad de Humanidades, Artes y Ciencias Sociales de la Uader, y este año también la Facultad de Ciencia y Tecnología. Así, a la población original de 1.600 alumnos que tiene la escuela, se le anexaron otros 2.400 universitarios.

COLAPSO. "La consecuencia es que a diario circulan más personas de las que el edificio puede soportar. Esto es un problema que desde hace tiempo venimos planteando: no se puede seguir incorporándole más gente a este edificio porque ya no da para más. El conflicto de hoy (por ayer) se generó a raíz de la decisión de la Uader de convertir en oficinas a dos aulas que ocupaban alumnos de 5º año. Eso se ha hecho en desmedro de la comodidad que le podemos dar a los chicos, a los que debimos trasladar a un lugar que no es de los mejores que tiene la escuela. La anécdota de la sentada de los chicos nos recuerda la necesidad de descomprimir este edificio; si una casa es para 5 personas no puede haber 50", dice la rectora de la Escuela Normal, Patricia Buselli.
Desde que se creó la Uader, en 2000, la Escuela Normal conforma el grupo de cuatro escuelas de nivel medio que fueron transferidas a esa institución ?las otras tres son el Colegio Histórico de Concepción del Uruguay; la Escuela Normal Rural Juan Bautista Alberdi, de Oro Verde; y la Escuela Rural Almafuerte, de La Picada? y según dice la profesora Buselli no "existe un problema de rivalidad. No tenemos ningún problema con la Uader. Somos de la Uader y queremos pertenecer, así que no hay enfrentamiento. Lo que sí hay que hacer es dar una solución de fondo, y aquí lo que se requiere es más inversión educativa porque este edificio no puede seguir sobrepoblándose". Y reconoce que "el clima de efervescencia" ya está instalado entre los alumnos, y que ése no es el marco "ideal" para dictar clases.

{mospagebreak}CONVIVENCIA. Pero en su visión, el problema tiene su origen en la Uader porque la Escuela Normal, desde hace diez años, ha puesto un tope al ingreso de nuevos alumnos de modo de respetar una media por curso de aproximadamente 30 estudiantes, situación que no se corresponde con la Universidad, que en esto momento tiene una explosión de matrícula. En el corto plazo, admite, no se vislumbran soluciones al problema que ayer comenzó a tomar estado público.
De todos modos, Gloria Tarulli, decana de la Facultad de Humanidades, Artes y Ciencias Sociales, minimizó la cuestión y sostuvo que "no se trata de un problema grave" por cuanto la Uader "en ningún momento trató de avasallar" a la escuela sino que "todo se ha tratado de consensuar, aunque ella (se refiere a Patricia Buselli) no quiere ceder el espacio que nosotros le pedimos. Pero hay que decir que en esta institución espacios tenemos de sobra; lo que hace falta es refuncionalizar los espacios. No veo que haya problemas por el hecho de que los chicos den clase en el subsuelo. Mis hijos han asistido a esta escuela y han estado allí. Ahora lo que pasa es que los chicos se han sentido mal por el cambio de aulas, pero es porque nadie se los explicó a tiempo", señaló en diálogo con EL DIARIO.

MÁS ALUMNOS. Tarulli reconoce que la sobrepoblación existe. "Pero este se debe a lo que hizo la gestión anterior, que creó la Uader sin un estudio de factibilidad, y estas son las consecuencias que estamos pagando nosotros ahora. Solamente una de las carreras nuestras, que es Psicología, tiene una población de 1.600 alumnos, de los cuales 400 ingresaron este año, y por eso debimos trasladar diez cursos al Complejo Educativo Juan Domingo Perón, porque acá no tenemos lugar. Pero además funcionamos en la Unidad Académica de Medicina y en la Escuela Belgrano; y hasta el año pasado, también estuvimos en la Escuela 25 de Mayo. El Consejo de Educación, en forma generosa, nos cedió instalaciones. Y la Escuela Normal, que es un edificio del Estado, también debe ser compartido en forma generosa", señaló la decana.

Casi no hay partidas para mantenimiento
La Escuela Normal de Paraná financia el mantenimiento diario del edificio con los escasos recursos que logra recaudar la Asociación Cooperadora, unos 22 mil pesos al año. Desde la compra de un desinfectante hasta el arreglo de las 216 cortinas de enrollar de las ventanas, donde anidan plagas como las palomas o los murciélagos, es costeado con el dinero que aportan los padres de los alumnos.
Enrique Viola Lefferriere, quien es presidente la Cooperadora de la Escuela Normal, contó a EL DIARIO los pormenores de esa tarea y dijo que no recuerda un tiempo en que el aporte del Estado haya sido suficiente para el mantenimiento de la escuela. "No hay partidas de Gobierno para mantenimiento. Yo tengo 20 años de experiencia en cooperadora, y esto ha sido así siempre. Pero además, a este edificio lo ocupan dos facultades de la Uader, y ellos tampoco tienen partida". Así es como la Cooperadora debe conseguir entre 20 y 22 mil pesos al año para solventar esa inversión. "Nosotros hacemos el mantenimiento de aulas, mobiliario, pizarrones, bancos, vidrios, limpieza, instalación sanitaria y eléctrica. Si bien el edificio se conserva bien en su parte estructural, la instalación sanitaria y eléctrica es deficiente, porque se mantiene igual desde hace 70 años", indicó.
Aunque chocan con otro impedimento. "Lamentablemente, el aporte de los padres es mínimo ?cuenta?. Esta Cooperadora fue creada en 1932, y tiene personería jurídica desde 1935, y desde entonces ha estado apoyando a la escuela. Claro que ha tenido períodos mejores que otros, y se sustenta fundamentalmente con el aporte de los padres. Se trata de una cuota anual, pero no estamos recaudando bien. En este momento estamos con un 20 % de recaudación, a pesar de que la escuela tiene 1.600 alumnos". {mospagebreak}

Cuna del normalismo
La Escuela Normal de Paraná, primera del país, fue creada por inspiración del presidente Domingo Faustino Sarmiento, y comenzó a funcionar el 16 de Agosto de 1876 bajo la dirección del matrimonio norteamericano conformado por Jorge y Julia Stearns, en la antigua sede del Gobierno de la Confederación, sobre calle Andrés Pazos.
Recién en 1927 se empieza a construir el actual edificio.
En 1876, pasa a manos del educador José María Torres quien circunscribe su obra no sólo en la escuela, sino también en la formación del normalismo argentino. En 1884 se crea el Jardín de Infantes, primero de Latinoamérica, bajo la dirección de Sara de Eccleston.
A Torres le siguen como directores, entre otros, Alejandro Carbó y Leopoldo Herrera, quienes elevaron el nivel cultural de las escuela convirtiéndola en la primera del país en contar con Nivel Superior y de ella egresaban los futuros Directores y Regentes de las futuras Escuela Normales del país. En ellas los alumnos se recibían de Profesores Normales. Esta característica la perdió la escuela cuando se la convirtió en Escuela Normal igual a las demás y se crea el Instituto Nacional Superior del Profesorado, en 1937.
La escuela continúa formando maestros con un plan de cinco años hasta 1968 en que finaliza y se crean lo Bachilleratos Modalizados: Físico-Matemático, Biológico, Letras y Pedagógico.
La Escuela Normal vuelve a retomar su cauce de formadora de maestros en 1971, cuando se crea el Profesorado de Enseñanza Primaria. Después del aniversario número 100 del Jardín de Infantes, en 1984, se crea el profesorado de Educación Preescolar. En 1988 se pone en marcha el plan de Maestros de Educación Básica que se dejó sin efecto a partir de 1990. Desde 2000, la Escuela Normal pasó a formar parte de las instituciones de nivel medio satélite que dependen de la Uader.

 Fuente: El Diario en internet

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