Tucumán

Investigación sobre la gratuidad de la educación

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“Los chicos que tienen más posibilidad de salir adelante son los que tienen plata.
La escuela se paga.
El seguro, la cooperadora (…)
Y las fotocopias. Siempre hay que pagar.
Si no tienes debes pedir a un compañero.
Algunos no pueden comprar el uniforme.
Y no van”.
Adolfo, 14 años

Parte de la Investigación Miradas cruzadas sobre la efectividad del derecho a la educación en los barrios periféricos de San Miguel de Tucumán” que realizó Crecer Juntos y Comparte

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El siguiente capítulo aborda la gratuidad de la educación a partir de lo establecido por la Ley N°26.206 de Educación Nacional en el capítulo I (principios, derechos y garantías), artículos 4 y 11:
Artículo 4º — El Estado nacional, las provincias y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires tienen la responsabilidad principal e indelegable de proveer una educación integral, permanente y de calidad para todos/as los/as habitantes de la Nación, garantizando la igualdad, gratuidad y equidad en el ejercicio de
este derecho, con la participación de las organizaciones sociales y las familias.
Artículo 11º — Los fines y objetivos de la política educativa nacional son:
h) Garantizar a todos/as el acceso y las condiciones para la permanencia y el egreso de los diferentes niveles del sistema educativo, asegurando la gratuidad de los servicios de gestión estatal, en todos los niveles y modalidades.
La gratuidad en la educación es un principio establecido internacionalmente que se encuentra en la casi totalidad de los textos nacionales e internacionales que se refieren a la educación:
a) Declaración Universal de los derechos humanos de 194813
b) Convención contra la discriminación en la educación, (UNESCO) 196014
c) Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales 196615
d) Convención internacional de los derechos del niño 198916
e) Marco de acción de Dakar (UNESCO, 2000)17
13 Artículo 26: Toda persona tiene derecho a la educación. La educación debe ser gratuita, al menos en lo concerniente a la instrucción elemental y fundamental. La instrucción elemental será obligatoria.
14 Artículo 4 : Los Estados Partes en la presente Convención se comprometen (…) a hacer obligatoria y gratuita la enseñanza primaria.
15 Artículo 13-2. La enseñanza primaria debe ser obligatoria y asequible a todos gratuitamente.
16 Articulo 28 a) Implantar la enseñanza primaria obligatoria y gratuita para todos.
17 Objetivo 2: velar para que, de aquí a 2015, los niños (y sobre todo las niñas), que se encuentran en situaciones difíciles y los que pertenezcan a minorías étnicas tengan acceso a una enseñanza primaria gratuita y obligatoria, de buena calidad y la terminen.

f) Constitución Argentina 199418,
g) Ley de Educación Nacional Argentina de 200619.
h) Constitución provincial del gobierno de Tucumán de 200620.
La gratuidad en la educación es un símbolo clave de la democratización de una sociedad y está estrechamente ligada a la obligatoriedad. La escuela es obligatoria porque es gratuita. Los textos citados no definen con precisión el principio de gratuidad. A veces se lee que es la educación la que debe ser gratuita, y otras veces sólo la enseñanza primaria o la institución elemental fundamental.
Las Naciones Unidas, a través de su relatora especial Katarina Tomaševski21, señala: “es notorio que, hoy en día, la educación no es ni gratuita ni obligatoria para muchos niños del mundo”. Tomaševki sostiene que, “el concepto de gratuidad no puede ser reducido a la eliminación de cobros de matrícula, sino que implica el desarrollo de una estrategia que garantice a todos los niños y las niñas la disponibilidad de materiales de estudio, uniformes, transporte y alimentación escolar”.
Según un informe de la UNESCO  cada vez son más las familias argentinas que están asistiendo a la educación “sufragando los derechos de escolaridad y otros costos directos”.
Las familias contribuyen a la educación sufragando los derechos de escolaridad y otros costos directos. En Chile y Jamaica el porcentaje de contribución de las familias al gasto en educación es superior al 40 por ciento, y los elementos de información disponibles indican que ese porcentaje está aumentando en esos dos países y en Argentina, aunque las contribuciones varían de un país a otro y en función del nivel de enseñanza. Un porcentaje muy elevado de familias siguen pagando derechos de matrícula y examen: más del 80 por ciento en Guatemala y Panamá, y un 70 por ciento aproximadamente en Nicaragua. Además de pagar los derechos exigidos por el sistema escolar, las familias sufragan con frecuencia costos directos importantes para la educación de sus hijos: gastos de  manutención, compra de uniformes y material escolar, y contribuciones a las asociaciones de padres. Algunas encuestas sobre hogares y escuelas realizadas en Panamá, Guatemala y  Nicaragua muestran que todos esos pagos pueden llegar a representar un porcentaje muy considerable del total de los gastos de las familias, sobre todo en el caso de las más pobres.
El principio de gratuidad pareciera no presentar mayores dificultades entre los actores sociales entrevistados, pero cuando se trata de establecer su alcance y criterios los acuerdos y pactos sociales se desdibujan: ¿Hasta qué edad la educación debe ser gratuita? ¿La gratuidad debe cubrir sólo los gastos de matrícula? ¿También los gastos de útiles, uniforme y transporte escolar?
Es importante incorporar al análisis el contexto económico argentino y el ingreso económico de  las familias en las zonas observadas. La mayoría de las familias entrevistadas viven en un rango de ingreso que va desde los 200 hasta los 800 pesos, dependiendo de los planes, los trabajos temporarios, y otras variables del núcleo familiar. El gobierno argentino establecía en el momento que se realizó este trabajo que una familia tipo debía reunir 982 pesos (245 euros aprox.) para superar la pobreza, según el INDEC. Una cifra que para los economistas privados en realidad alcanzaba a los 1300 pesos (325 euros aprox.) Y, según el gobierno, para superar la
indigencia debían tener un ingreso de 455,57 pesos (113 euros).
La investigación coincidió (marzo y abril de 2008) con el paro agropecuario y el desabastecimiento de alimentos, lo que generó un aumento de precios en la canasta familiar. Pero según el INDEC, el índice de precios al consumidor (IPC) creció durante marzo un 1,1 por ciento, menos de un tercio de lo que estimaron los analistas. Los alimentos, según la visión oficialista, subían sólo un 1,1 por ciento y acumulaban un 3 por ciento desde diciembre.
El único rubro donde se admitió un encarecimiento generalizado fue en la educación, que trepó un 7,6 por ciento. Pero la mayor parte respondió a los servicios y no a los útiles, donde el alza sólo fue del 1,9 por ciento contra febrero. Respecto del inicio de clases de 2007, el INDEC reconoció un incremento de la canasta escolar del 15 por ciento. Para el Centro de Educación al Consumidor (CEC), el aumento fue del 40 por ciento. 
Según un documento del Instituto de Estudios y Formación de la Central de los Trabajadores de Argentina (CTA) publicado en el mes de febrero24, la canasta familiar para una familia tipo con dos hijos en edad escolar ascendería a casi 3000 pesos (750 euros aprox.) y el salario mínimo, que oficialmente estaba establecido en 840 pesos (220 euros aprox.), debiera ser de 1436 pesos (360 euros aprox.).
El estudio de la CTA subraya también que “el Consejo del Salario está incumpliendo su propia ley de creación al no realizar una encuesta que permita identificar cuál sería la CANASTA NECESARIA de bienes y servicios que un trabajador soltero sin cargas de familia debiera comprar para reproducirse razonablemente en nuestro país. Esta canasta, según la ley, debería ser el “indicador objetivo” para la fijación del salario mínimo. (…) Hoy sólo manejamos valores que surgen de encuestas de Gastos que, por definición, están condicionadas por los ingresos vigentes,  y por lo tanto, subestiman las reales necesidades”.
Entre las principales conclusiones del documento de la CTA se lee que: durante el año 2007, pese a que la economía siguió creciendo, la pobreza no bajó y la indigencia subió; que el gobierno, vía manipulación de las estadísticas públicas, subestima el número de pobres e indigentes; que la nueva metodología elaborado por los técnicos del INDEC, disponible desde el 2004 y nunca utilizada, indica que el verdadero número de pobres se acerca a los 13 millones de personas (32,9% de la población) en tanto la indigencia afecta a casi 5 millones de argentinos (12,7%).
A partir de los datos mencionados y las entrevistas realizadas en el terreno hicimos un “cuadro de precios” del momento observado para saber el costo real de vida de las familias en alimentos y servicios. Estos datos ayudaron a contextualizar los precios del gasto escolar. El principio de gratuidad que marca la Ley de Educación Argentina adquirió así otro significado que está fuera  de este análisis, el de la urgencia.

A continuación se analiza y contrasta en el terreno, zona observada de San Miguel de Tucumán, lo que está ocurriendo con el principio de gratuidad a partir de las voces de las madres y lo jóvenes entrevistados.

Voces del barrio
La mayoría de los jóvenes entrevistados van a la escuela pública, que según la Ley de Educación Nacional debe ser, entre otras cosas, gratuita. Algunos de los entrevistados, sobre todo los jóvenes, mantienen que la calidad escolar pertenece al ámbito de lo privado, que se debe pagar.

Catalina, 17 años, barrio Trula
El colegio sale 130 pesos por mes (33 euros aprox.). Es distinta la educación entre un colegio y una escuela. Hay una diferencia entre lo privado y lo estatal. Hay que pagar para poder tener una buena educación.

Diana, 18 años, del barrio Trula está embarazada y cursa el tercer año del Polimodal en el  turno noche.
Me inscribí en el nacional, en el turno noche y la cursada no es muy exigente. Te piden la plata. Para inscribirme tenía que tener 60 pesos (15 euros aprox.). Sí o sí. Y si no los tenías no te inscribían. No te daban la vacante. Tenía una chica atrás mío que tenía 20 pesos y quería retomar el secundario. Vivía con su mamá y trabajaba. Lo único que había juntado para pagar la inscripción eran 20 pesos. Y la escuela le dijo que no, que debía pagar la  inscripción y el seguro.

Luciana y Sabrina, del barrio Trula, tienen 14 años. Son amigas del barrio, pero no van a la misma escuela. Angela estudia en un colegio privado mientras que Sabrina va a la escuela del barrio. No es normal tener que pagar para tener una buena educación. Y la cuota es de 182 pesos por mes (45 euros aprox.) Me lo paga mi abuela que quería que tuviera una buena  educación (Angela).  Para entrar en mi escuela se paga 8 pesos (2 euros aprox.), creo que es el seguro, y 20 pesos
(5 euros aprox.) la inscripción. Tenemos biblioteca y no nos piden de comprar libros, pero  sí nos piden plata para las fotocopias. Se necesita dinero. Yo no iba a entrar por falta de plata. Yo trabajé cuidando un chico cerca de mi casa, lo cuidaba en la tarde y así pude entrar (Sabrina).
Berta, 16 años, barrio Aguas Corrientes, escuela pública
Aquí la escuela es gratuita, solamente tienes que pagar el seguro y la cooperadora.  Las madres entrevistadas manifestaron, igual que sus hijos, que la educación pública se paga y  que en Tucumán hay dos gastos directos que debes abonar para inscribir a los hijos: el seguro y la cooperadora. Gladys, 30 años, del barrio de la Bombilla, tiene un hijo en la escuela pública y el otro en la escuela privada.
Es difícil para mí inscribir a los niños porque yo soy sola y tengo el Plan que me paga 250 pesos (62 euros aprox.). Uno de mis hijos va a la escuela pública y pagué 20 pesos. El otro va a la EGB Nº3 Polimodal, una privada, y allí pagué 50 pesos de inscripción y 10 pesos mensuales. Pero además te piden uniforme y zapatos para los chicos. Todo ahora está muy caro, pero uno se rebusca. Yo vendo cartón y botellas y así sobrevivo con los chicos. La inscripción en la escuela se paga y sino no te aceptan al chico en la escuela. Antes nos daban modos de pago, ahora no. Hay varios chicos que quedan afuera por no pagar. Hay padres que no cobran Plan. Pero la mayoría de las madres del barrio sí que lo cobramos y nos tenemos que estirar, pero no alcanza.

Leila, cinco hijos, barrió Trula
Por empezar, si dicen escolaridad obligatoria y gratuita que te dejen entrar si no tenés plata, que sea igual para todos.
¿Pero eso ya está en la Constitución?
Está pero es así. Si vos vas a la escuela y no tenés plata... Yo a mi hijo lo inscribí en marzo, figuraba como pre-inscripto porque cuando lo quise anotar no tenía plata. Si vos no pagabas ellos no te garantizaban el lugar. Vos vas y le decís que está en la Constitución y que lo dice el gobierno y te dicen, "si pero el gobierno no nos manda la lavandina, no nos paga los docentes. Conozco una mamá que no la pudo inscribir a su hija en el jardín porque le cobraban 30 pesos y, como son muchos, no le pudo pagar. Y yo le enseñé a su hijo a escribir y por eso lo pusieron en primero. La vicedirectora le dijo: "bueno, si al menos sabe poner el nombre, la fecha, conoce algo de las letras lo inscribimos".