Santa Fé

Actualizan denuncia por desuso de instalaciones

Valora este artículo
(0 votos)

La cocina de la indiferencia
Hace más de 20 años que las instalaciones de la Cocina Centralizada están abandonadas.
En la sede de la Federación de Cooperadoras Escolares de Rosario, de Felipe Moré al 900, donde también funciona el Fondo de Asistencia Educativa (FAE) todavía permanece detenida en el tiempo la que fuera la Cocina Centralizada de la ciudad.
En total abandono.
En julio de 2010, la entonces ministra de Educación de Santa Fe, Elida Rasino, anunciaba que "antes de fin de año" el espacio estaría reestablecido para abastecer inicialmente a 30 escuelas. Una manera —destacaba— de cumplir con "el compromiso de reducir progresivamente esta carga que tienen algunas escuelas" respecto de la atención del comedor. La noticia fue muy bien recibida entre los cooperadores y las instituciones escolares. Sin embargo, pasaron siete años de aquel anuncio y la cocina sigue igual.

En esta historia de indiferencias repetidas, vale recordar que en septiembre de 2009 los cooperadores tuvieron la buena iniciativa de poner el espacio a disposición de quienes quisieran darle un uso social, aprovechar semejante infraestructura, mirando principalmente al Estado. Más tarde llegó aquella novedad comunicada por la funcionaria del ex gobernador Hermes Binner de recuperar el lugar y ponerlo a trabajar para las escuelas. Siguiendo esa promesa firmó un acuerdo con los cooperadores anunciando la inmediata reapertura.

La imagen tomada por la fotógrafa de La Capital, Celina Mutti Lovera, (el 18 de septiembre de 2009) es un testimonio de cómo estaba el lugar. Pero y tal como confirmó este medio esta semana, a la fecha nada cambió, permanece igual.

Hay hornos rotativos, cámaras frigoríficas, máquinas de cortar carne, ollas y herramientas para preparar unas 60 mil raciones diarias de comida, según se estimó en aquel anuncio de siete años atrás.

La cocina centralizada permanece cerrada desde 1996, desde hace más de veinte años. Tuvo su época de mayor funcionamiento entre 1991 y 1996. Llegó para reemplazar el servicio de almuerzo de los escolares que hasta entonces estaba tercerizado. El ex ministro de Educación de Carlos Reutemann, Fernando Bondesío, fue quien impulsó el cierre y que el servicio lo hicieran empresas contratadas. Los cooperadores llevaron adelante, en parte de esos años, la gestión de la comida para las escuelas. Pero los atrasos en el pago a los 210 empleados terminaron con el cierre del lugar, dando lugar a una extensa batalla judicial.
Foto: Celina Mutti Lovera / La Capital